Uzbekistán, es el arte sublime en la Ruta de la Seda.
Tras conquistar toda Asia Central, los mongoles dijeron que echaban de menos la luz del desierto y se propusieron traerla a las ciudades. Lo lograron: los azulejos de las mezquitas de Jiva, Bujara y Samarcanda y las sedas de Marguilán, llevan siglos maravillando.
Más de dos milenios de historia están encerrados en Uzbekistán y en Samarcanda, una ciudad que ha enamorado a sus visitantes desde el momento en el que se erigió. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, Samarcanda siempre tiene abiertas sus puertas a los viajeros más intrépidos, a aquellos que buscan respuestas y que tratan de encontrarse en un viaje que cambiará por completo sus vidas.
Un lugar desconocido para muchos, pero que sin embargo ha sido uno de los puntos claves en la evolución del hombre moderno.
Samarcanda, fue en su día la capital de la Ruta de la Seda y actualmente, es un punto clave para quienes deseen contemplar la verdadera belleza con sus propios ojos, y conocer nuestro pasado de primera mano.
UNA SALIDA ESPECIAL en un GRUPO MUY LIMITADO, y como en todos los viajes de nuestro CLUB EXPERIENCIAS: